Volver a la tienda
14 maneras de echarte de menos

14 maneras de echarte de menos

Astor Piazzolla

GrabaciónDigital

15.00

🎵 Tracks

14 pistas

Descripción

De todas las formas que conozco de echar de menos a Piazzolla, de sentir añoranza por tanta memoria misteriosa como brilla entre sombras en su música, esta grabación es la más profunda, la más respetuosa, la más emocionante. ¿Cuántos años llevan José María Gallardo del Rey y Ezequiel Cortabarría celebrando con un júbilo acongojado la música grave y deslumbrante de ese galeote de la nostalgia llamado Astor Piazzolla? No lo sé, ni es eso lo que importa: la opulencia expresiva no es un asunto de horas o de años, sino de servidumbre. Hay instrumentistas que, legítimamente, se sirven de la música para sacar brillo a su propia carrera: son los intérpretes, Hay intérpretes desazonados y casi alucinados en la tarea de servir a la música: son los artistas. Los dos artistas que se unen en esta grabación (no solo se unen: casi se cauterizan) siempre han sabido que la música y la emoción no son su propiedad, sino su herencia; ellos no son los amos de una partitura, sino sus servidores. Sirviendo con generosidad, con grandeza de alma, a la casi feroz nostalgia de Piazzolla, enaltecen la música del nieto de Nonino y nos conmueven a nosotros. Y nos hacen sentir (como la sienten ellos, como la sintió tanto Astor Piazzolla, como la sienten tantos seres, argentinos o no) una desgarradora nostalgia por esa ciudad innumerable llamada Buenos Aires. ¿Cómo consiguen esto? ¿Con su capacidad de demostrarnos que a la emoción la relatan la arquitectura armónica y la sensualidad melódica, pero nace en el ritmo? Es posible. Quizá por eso, escuchando esta grabación, podemos recordar el ritmo lujurioso y casi combatiente de los taconazos del cantor Goyeneche. ¿Con su vehemente complicidad con cada nota y con cada silencio de Piazzolla, es decir, con su conocimiento de que cada medio segundo de una obra tiene su propia personalidad y que sin esa complicidad, a la vez minuciosa y sucesiva, no hay lenguaje, y ni siquiera estilo? Es posible. Quizá por eso podemos recordar, escuchando a estos dos maestros, las vocales enormes de Edmundo Rivero (Las humildes vocales más exactas y estremecedoras de toda la historia del tango). Y algo más, sumamente enigmático y al mismo tiempo indiscutible (las propiedades de la revelación): Cortabarría y Gallardo del Rey conducen a una flauta travesera y a una guitarra clásica desde el clamor del virtuosismo hasta el sigilo de la intimidad. Félix Grande, Premio Nacional de las Letras Españolas 2004

Información del producto

Categoría: grabación

Entrega: Descarga inmediata tras el pago

Productos relacionados